martes, 4 de octubre de 2011

La quemadura del horno

Es difícil presidir la noche con unos pies tan grandes, entorpeciéndose el uno al otro en una batalla constante por desprenderse del ridículo que les escupía de frente.
Es difícil presidir la noche con unos pies tan enormes, se escribía en el brazo mientras presidia su trono de polietileno en el barrio sin nombre que se esconde entre el contenedor de vidrio y el de productos orgánicos, donde la combinación de olores bailan entre las arcadas de una canción interrumpida.
Pies grandes, acusaban sus grandes varices señalando el camino al deshonor de sus ridículas extremidades.
Pies grandes...
...Y así descendió la ladera, apagando la sal de sus lagrimas a cada paso, en una ceremonia que estructuraba su vida sin poder detenerse, sin una pausa silenciosa.
Alimentándose como el fuego, esa mirada de odio... el suelo se abre y solo sale un humo negro que lo ciega todo, que contamina los parques que un día existieron, que vergüenza. Donde estaba aquella alcantarilla del color del agua, mi catalizador. Si... ¿Porque no?

martes, 26 de julio de 2011

Sick & tired

Otra vez la estúpida misma mierda en la televisión. Siempre la misma basura. Él, como un muerto delante de la caja tonta aportando sombras a la estampa bovina, en el prime time de los corrales y circos varios. Mírale, solo hace falta que salga el friki de turno en la tele para que muestre el contenido de sus intestinos al mundo. Vale, ahí sale, que dios nos coja confesados.
 Resulta hasta divertido ver como se convulsiona llevandose las mano a la garganta como si así fuera capaz de contener todo ese fétido elemento, como cuando aprietas el pitorro de un globo secuestrando el aire, helio o agua de su interior. Mírale, con esa cara de angustia e impotencia sobre su sillón de cuero, Ektorp jennylund, del Ikea, con la marca de su orondo trasero cavado a fuerza de flatulencias radioactivas.
Parece que se le van a salir los ojos de las órbitas, enramillados e inyectados en sangre, puede que se ahogue antes de echar la raba. Si te fijas puedes hasta ver como se abren los poros de su sebosas mejillas, buscando el aire que sus pulmones son incapaces de succionar. ¡Oh por Dios! Va a estirar la pata. Esto es mas emocionante que el ultimo capitulo de Friends. Eso si que era buena programación.
Ahí esta de nuevo, vuelve a la carga. Con todo lo que esta tardando ya podría haberse ido a vomitar al baño. Puto seboso. ¿Alguien podrá encontrar erotismo a esas arritmias regurgitadoras? Lo dudo, nadie es tan raro.
¿Se puede saber que coño ha comido ese bastardo? Dios... Sea lo que sea es solido, se puede hasta sentir como le va quemando el esófago a medida que se dirige a su primer debut como producto diarreico del estomago. Que alguien me traiga unas palomitas, esto promete.
Ya viene. ¡Es un niño! Demasiadas emociones fuertes. Creo que deliro.
Un momento... ¿Eso es sangre? Si, es sangre, y ligeramente coagulada, lleva por lo menos un par de días muerta. ¡Cielos! Es asqueroso... Esto pierde interés por momentos. Sera mejor que me vaya, aqui no pinto na....Un momento.¡Lo ha echado!¡Al final el muy hijo de puta lo ha echado! ¿Que es? ¿Que es?
Veo rojo, no estoy muy seguro de si es rojo o es la capa de sangre que lo abraza lo que veo. Espera. Se mueve, si, estoy seguro, se esta moviendo. Palpita. Con sutileza, como un pez fuera del agua respirando muerte por sus branqueas resecas. Con cada espasmo se arrastra por el suelo queriendo escapar, agarrándose a la vida, dejando un reguero rojo pasión, que cala en las retinas e impacta contra el vació.
Era su corazón y yo, en el fondo, lo supe desde el principio.


miércoles, 20 de julio de 2011

Media mirada que descompone el mundo

Cada vez que cerraba los ojos y me adentraba en aquel reino de oscuridad que suponía mi quietud mental, allí estaba, convertido en el rey de aquel mundo que un día fue mio, alimentando mis pesadillas con flashazos de sus zarpas ensangrentadas por todo cuanto me importaba en la vida, desollando todo aquello por lo que un día luche, hundiendo sus fauces en la carne de cuanto me rodeaba.
Jamas podre olvidar como se abría paso, con tanta facilidad, en la piel de sus victimas mientras estas dejaban la punta de sus dedos en carne viva, tratando de atrapar su vida contra las paredes de ladrillo, ralentizándose la imagen de sus uñas clavadas en la pared, llenas de sangre y piel muerta, caer cobre el cuero cabelludo sin vida de su antiguo dueño. Una dulce estampa de muerte, que se mezclaba con la sangre, ya no se de quien, que se esparcía sobre el parquet.
Aun me falta el aire cuando recuerdo como me obligaba a contener el aliento para no convertirme en un trozo de carne mas, sin identidad, con la huella de la muerte tatuada sobre cualquier parte de carne que quedara al descubierto. Masticaba mis lagrimas como si fuera un chicle Happident y me hundía la cabeza entre las rodillas, acallando los gritos que me acuchillaban el pecho. Pum, pum, pum. Sentía los latidos de mi corazón como un tambor en medio de un ritual aborigen, ensordeciendo mi escondite. Temía que me delatara, que las contracciones y dilataciones de mi corazón, las que me daban la vida, me la arrebatasen.
No recuerdo mas que vísceras y cuerpos defenestrados tirados sobre la habitación sin ningún tipo de humanidad. La ultima imagen que tengo antes de despertarme en el hospital es la de medio ojo encima de una mano muerta. Era azul. Y recuerdo que solo podía pensar en donde estaría  la otra mitad.

martes, 19 de julio de 2011

Wake me up before you go go

No para de acosarme el ruido de unos tacones. Toc, toc toc. Todo el rato pisándome el animo, minandome la constancia y la moral de una forma como nunca antes me lo habían hecho, sintiéndome desprotegido, vulnerable. Todas las imágenes que creía conocer se desvanecen como el humo, retorciéndose y desdoblándose de forma que son inocuas a mis sentidos. Como pasa siempre, un día te despiertas con un brazo mas grande, la oreja izquierda o la constancia minada, los despertares son así, amargos, como un chupito de tequila reposado.
Te sangran los colores y se mojan los sonidos, como esa forma que no distingues por la noche, siempre es algo nuevo y fascinante, algo que te atrapa en un circulo vicioso de mares de tinta y bruma seca del que ni siquiera piensas en escapar. Algo a lo que te acostumbras, repitiendote que el remedio es peor que la emfermedad.

Ambientes tibios

Siempre que sacaba los pies de la cama sentía calor, ya podía hacer el mas asfixiante calor o sufrir el mas helador de los inviernos que sus pies iban a arder al salir de la cama.
 Había visitado médicos, psicólogos y a un centenar mas de especialistas que solo pretendían hincharla a narcóticos que funcionaban de placebos obviando sus problemas y ofreciendole unos golpecitos en el hombro.
Su problema estaba empezando ha afectar a su familia y amigos, quemados bajo la impotencia y el escepticismo de quien solo quiere que cierres el pico.
A medida que el problema se iba aparcando, las salidas nocturnas que efectuaban sus pinreles se caracterizaban por las circunferencias que el calor describía sobre la planta de los pies, difíciles de interpretar debido a los espacios de tiempo entre uno y otro.
Es difícil lidiar con los problemas mas cotidianos, ya que lo mas común se torna anormal bajo la atenta mirada de unos verdugos que se ocultan tras un capirote de hipocresía creando un muro entre ellos y su identidad, tan familiar y reconfortante como cualquier otra.

jueves, 14 de julio de 2011

A mil por hora


Emergió en una habitación en la que jamas había estado. Las esquinas parecían chamuscadas, lamidas por una incipiente oscuridad que evadía su procedencia, invitando a lo desconocido a perderse por sus intrincadas paredes. Olía a esa humedad que entra a borbotones por la nariz y te hace creer que vas a criar un moho que te arañe los pulmones, contaminándolo todo.
 Si, el hecho de flotar en medio de un sueño le producía una sensación similar al queso de tetilla derritiéndose en tu boca, echando una carrera al éxtasis de placer. Lo sentía suyo. 
Trato de mover los brazos sin éxito. ¿Que ocurría? Ladeo la cabeza y se dio cuenta de que no tenia brazos, tan solo una carcasa ovalada que recubría todo su cuerpo. Si es que aquello que la contenía podia considerarse un cuerpo. No tenia brazos, no tenia piernas, ni cabeza y no estaba segura de poder llamar ojos a aquel agujero que la permitía contemplar como las paredes tomaban curvas imposibles.
No alcanzaba a ver la totalidad de su cuerpo pero ella sintió que se había transformado en una especie de bio-organismo, una forma primitiva de semilla. Le maravillaba la idea de una inmovilidad gravitacional, girando en lo etéreo de ninguna parte, siguiendo las contracciones de aquella habitación que cambiaba constantemente de tamaño al unisono de sus emociones. 
Empezó a notar que las grietas que había en las paredes resquebrajando las quemaduras, rompiendo la sobriedad de la agonía que las barnizaba, no eran grietas sino ramificaciones adheridas a ellas, marcando la sospechosa afluencia de heteroproteinas que se deslizaban por las húmedas cavidades de su nueva prisión. Se sorprendió pensando en la posibilidad de haberse cometido en una semilla pululando dentro de su propio corazón. Esta idea la encogía el animo y le parecía interesante.
 De pronto, del techo de desprendió una placa viscosa, que la golpeo en la nuca y se deslizo por toda su espalda dejando un reguero de hemoglobina pura. Bajo la mirada hacia el agresor golpeándose con su reflejo sin forma. Esa no era su vida. algo tenia que cambiar. Hasta ese momento nunca había visto nevar, de pequeña siempre soñó con jugar con los copos que admiraba tras la pantalla del televisor. Pero ese día nevaba y con una fuerza que amenazaba con abrirle las fibras del costado. Cuando se quiso dar cuenta estaba tirada en la nieve. La realidad volvió a ella como una ola gigante empapando sus huesos, revelándola que a veces no es la realidad quien alimentaba sus días. Tic tac, tic tac, es el sonido de tu vida que se agota.

miércoles, 22 de junio de 2011

Que el sentido se espere sentado


Odor habano que se escurre ente lo mas oscuro de mis enseres de desperdicio, mus de grumosas sobras y degradante cotidaneidad, abono para el mármol de labrada sumisión de piedra que ilumina lo mas oscuro del alma humana, convirtiendo lo mas vulgar en la paz que barniza nuestro fin del tracto cotidiano de apestosa realidad y espesa masa de recuerdos desechados e innecesarios. La perversión del organismo que se lucra del pecado que a hostias a conseguido sacar lo mejor de sus días, que protuberancias inoportunas convierten en eternos.

Una mole de sentimientos encontrados combinándose en una simbiosis de acuerdos que se rompen, con el tiempo, esperando cambiar algo que siempre sera estático, inquebrantable, a punta pala o como te pida el cuerpo en ese momento, o eso, al menos, es lo que yo espero de la vida, una cohesión de circunstancias que me arrojen una sonrisa al estanque de mi memoria. En constante cambio. Frenético y voraz.
Famélico de una chispa, un catalizador de tiempo perdido que me alquile las horas en este lugar donde las zarzas abrazan con pasión las rejas de la vida.

He perdido el sentido y he vuelto a despertar ¿Que clase de lugar es este?¿Como he llegado aquí? Cierro los ojos, espero pacientemente a que suceda algo, No ocurre nada. Abro ligeramente un ojo, ¿esa mancha roja siempre a estado allí? Vuelvo a cerrar el ojo y sacudo la cabeza tratando de escurrir la lagrimilla que distorsiona el tono ocre de las paredes. Parece mentira que yo este en un sitio así. 
Así que esto debe ser como huele el dolor. ¿Porque nadie se molesta en cortar las cuerdas que secuestran mis muñecas? Sera mejor que vuelva a perder el sentido.

jueves, 16 de junio de 2011

Rima XV - La broma del siglo

Cendal flotante de leve bruma,  
rizada cinta de blanca espuma,  
rumor sonoro  
de arpa de oro,  
beso del aura, onda de luz:  
      eso eres tú.  
Tú, sombra aérea, que cuantas veces  
voy a tocarte te desvaneces  
¡como la llama, como el sonido,  
como la niebla, como el gemido  
      del lago azul!  
En mar sin playas onda sonante,  
en el vacío cometa errante,  
largo lamento  
del ronco viento,  
ansia perpetua de algo mejor,  
      ¡eso soy yo!  
Yo, que a tus ojos, en mi agonía,  
los ojos vuelvo de noche y día; 
yo, que incansable corro y demente  
¡tras una sombra, tras la hija ardiente  
      de una visión! 

domingo, 12 de junio de 2011

La alienación de la carne humana

Vivimos en una sociedad de represión sexual, sometidos por instituciones que ejercen un poder maligno cual ojo de Sauron, victimas de enfrentamientos por la supremacía hormonal entre iguales. Nuestro cuerpo nos pertenece y como tal no somos consoladores con brazos sometidos bajo un yugo de opresión que nos anda todo el día "dando por culo".
Somos engañados diariamente distraídos, abstraídos por cutrosos montajes de lo mas pobre del cine "eroticomoderno" para que miremos para otro lado cuando llueven ostias por todos lados. Alienados por la religión  obligados a obedecer en esta vida y no desobedecer mientra nos prometen felaciones o horas de placer como recompensa.
Personajes como Putón se entretienen en analizar mundos del erotismo externos a la realidad del ser humano, cuando realmente la realidad es sexo y es necesario conocerlo para lograr el clímax de nuestras percepciones extrasensoriales. Alienados bajo una realidad socio-depravada que nos venden el sexo como algo ficticio, simple y vulgar, cuando en realidad estamos condicionados por una sociedad que tacha de perversión lo mas natural de la naturaleza humana. Despojados de nuestros mas primigeneos sentidos, explotados y defenestrados por los reyes del bondage católico-moroso, consumidos por el ayuno de tremula carne anhelando ser probada.

sábado, 11 de junio de 2011

La filosofia de Putón

Existen dos mundos diferenciados, el mundo de lo erótico, húmedo, placentero, sexual que es eterno, inmutable y perfecto, en el se encuentra los ideales de libertad sexual que rigen el mundo pelitrero (mundo sensible), por otro lado esta el mundo pelitrero, que serian las sombras, restos del mundo del erotismo, una realidad imperfecta que trata de recrear el bienestar e idealización que encontramos en el mundo de lo erótico. Nuestros sexo es eterno e inmutable, por lo que, anteriormente a vivido en el mundo de lo erótico y nuestro cuerpo no seria mas que un esclavo/carcelario del apetito (alma concupiscible) sexual, a merced de la reminiscencia de nuestro sexo.
Habría pues tres partes en las que dividir nuestra potencia sexual, la primera, la razón, la encargada de ponernos los pies en la tierra cuando el apetito no hace asco a lo que no esta a nuestro nivel sensual. la segunda, seria la parte irascible, el ansia que nos chuta una vigorosidad propia de las pornostar, el viagra mental de nuestros cuerpos sedientos de carne humana. La tercera seria el apetito, una vorágine de feromonas sexuales que poseen como innata la necesidad del contacto físico y el traspaso intrapersonal de fluidos corporales.
A través del contacto físico entramos en un proceso de anámnesis (o reminiscencia) con el cual conocemos o mas bien recordamos la estancia reprimida de nuestro sexo en el mundo de lo erótico, descubriendo la libertad sexual que nos caracteriza.
Los mas afectados por las feromonas sexuales, de forma que la lógica les permita crear un barrera de contención hacia las moustrosidades que acechan la nocturnidad de la etilica noche pelitrera, serán los capacitados para guiar los pasos de la población del mundo pelitrero, un líder entre alcohólicos y prostitutas, encargados de satisfacer todos y cada uno de los caprichos de la carne.

jueves, 9 de junio de 2011

Luciérnagas de hierro

Embutida en su corpiño de abrazos rotos y pintada con colores que deformaban su identidad se paseaba decaída  resignada, por la calle sin vida, agitada por la vibrante emoción de una noche sin color.
 Níveas figuras sin vida la acosaban con la inexpresividad de sus ojos mientras colgaban desnudas de los bancos de la calle, reposando sus memorias con el culo sobre la madera carcomida y la pintura vomitando escarcha sobre su fría piel, ausente de las vibraciones de la vida nocturna.
Como única distracción un bolso que hacia las veces de honda que, cual rey David, arremetía contra los morosos que amenazaban la pernoctidad de la oscuridad, su refugio en las tinieblas, de un horario sucio y mal pagado.
 Arboles regados con sudor y sangre se imponían con una airada expresión sobre el cemento que sostenía los tacones de aguja de la mujer sin nombre y fecha, una diosa de lo trágico y lo vulgar.
 Los autos ralentizaban su marcha mientras desgastaban con la vista la mercancía que no iban a comprar. "Por mirar de momento no cobro" rompía su garganta contra los cristales de los coches dirigiéndose a las sombras sin rostro que se revolvían dentro del coche, grabando mezquindades en las cortezas de los arboles.
Una noche mas, pensaba, sosteniendo un pitillo ducados entre sus carnosos labios. Agotada por la espera de un príncipe de estiércol y paralizada por el frío que mojaba el crepúsculo de los dioses.

domingo, 5 de junio de 2011

La promiscuidad hecha mujer...

Grita, fuma, bebe, con la banda sonora de sus incoherencias etilicas que tanto adoro, seduciendome los oidos con barbaridades tan sorprendentes y con la ausencia de la sutileza que las hace tan atractivas, siempre al pie del cañon, desenterradome una sonrisa que se ha congelado en el espacio libre de mis trabadas mentales.

¡Potencia sexual!
Radar sexual en modo on, no interrumpe sus delirios esquizofrenicos de culo de botella, mientras destroza visualmente los cuerpos de sus victimas, en algunos casos evidentemente inalcanzables, salen volando sostenidos por sus plumas de rechazo. Todo esto no ocurriría si doña Nomedalaganadehacerlosdeberes se marcara un arrechucho antes de salir de casa... ¿A quien pretendo engañar? El trafico hormonal de esta mujer no conoce peaje que la detenga ni mordaza que la calle. Se ve que ha salido a su idolo Bocabuzón Baute, y no porque tenga la boca desmesurada sino porque es imposible de tapar, hombre, su forma hay... Pero, ¿para que? Es mas divertido así. 

A la hora de ingesta de alcohol se suma la lujuria que ,bragatanga en mano, la convierte en una bestia devoradora de hombres, un sucubo embriagado de las feromonas de la noche. ¡Te quiero merycona!

Dientes, dientes!

Montando en la montaña rusa de las lineas que recorren las letras JAJAJAJAJA descubrí el placer del castañeteo de la mandíbula sobre los alaridos de risa que se dibujan en mis labios, descubriendo mi mayor vicio, por encima del alcohol o del tabaco, la risa.
Reír hasta que te duelan los pulmones, hasta ponerse rojo. Reírse hasta no pensar, hasta no saber ni porque te ríes. Dejarse llevar, contagiarse de la euforia colectiva, construir conjuntamente una comuna de risa que explore asta el ultimo recoveco de la comisura de tus labios, sentirse vivo, roto y feliz. 
La risa es el mejor complemento del tiempo, el reloj de los mejores momentos, los inolvidables. Quiero reir hasta que me exploten las mejillas y me salgan los colores, quiero reir hasta cambiarlo todo, hacerlo mejor, acogedor y personal.



sábado, 4 de junio de 2011

Buried


Dudo un segundo, aguardo mentalmente a que sus pasos dejaran de embotonarle los oídos, esa escena le era familiar, pero como para darse cuenta. Se prometió no volver a pasar del quinto vaso de whisky, como siempre.
El sendero de vuelta a casa se le antojaba interminable y retorcido, amenazado por siniestras vegetaciones que intuían cualquier desastre, encogiendole el aliento a cada zancada. 
Susurros escondidos entre los matorrales se burlaban de su caminar acelerado, que difícil distinguir sonidos entre los gemidos que musita el alcohol por los recovecos de la mente. Las piedras del camino dibujaban huesudas figuras ,que afilaban los rasgos lóbregos del camino rocoso que le acompañaba a su casa, y proyectaban sobras que le perseguían asta el interior de sus dudas acosando el miedo que hervía en su interior, anunciando un geiser de locura y terror. Pero de que tenia miedo... ¿de las piedras?¿del quebrar de las ramas entre la espesura del bosque?¿ o de sus propios actos? Se arrastro haciendo eses con la ropa medio caída, insinuando su estado de embriaguez,  hacia un claro donde la luna empapaba la naturaleza muerta de una luz plateada y un halo místico de todo lo que parece sacado de un sueño, o mas bien de una pesadilla. 
El rechinar de los arboles abrió paso a una sacudida de movimientos forestales que escupieron una sombra cuya silueta no se percibía ni humana, sin forma, etérea, extrañamente reluciente, flotando sobre el suelo mientras se aproximaba silenciandolo todo salvo la respiración acelerada, la palpitante vibración de su pecho que sonaba como una cañería oxidada. 
Poco duro su agonia ya que un dolor punzante en la nuca le hizo perder el conocimiento, ahogándolo en una oscuridad eterna.
Habrían trascurrido minutos, quizás horas, cuando recupero la consciencia, entre la nubosidad de su pésima visión solo sentía una lluvia con olor a tierra que pesaba sobre su cuerpo, luego nada, todo desespareción sobre un peso asfixiante que termino con todo.


viernes, 3 de junio de 2011

I WANT YOU!


Quiero levitar escoltado por colillas hermanas de la caridad, quiero conocer el tacto del humo castigado contra la pared, quiero que mi sangre se marque unos perreos con el alcohol, quiero que me provoquen calor y me devuelvan a la realidad, quiero salir. Quiero reírme de la arena revolviéndose entre los dedos de mis pies, quiero sentir la sal del mar como si no pasara nada. Quiero provocar columnas de humo con mi boca, estalactitas fugaces de nicotina colgadas del viento que dibujan sentimientos abstractos que solo uno ve. Quiero vivir de las ilusiones del humo y de las mentiras del alcohol, quiero morder la vida por el culo como jugando a sacar la manzana de un barril de agua con las manos detrás de la espalda, quiero vivir envuelto en el azar, enrollado en el libre albedrío de las cosas que no tienen sentido. Quiero darme a las bebidas espirituosas y aliñarlas con "my friend" el tabaco, quiero una ensalada de cosas cotidianas, perniciosas, de cosas que extraño, cosas que parecen inalienables, que el mundo las ha hecho así, para mi.


Charcos de cristal

Ella buscaba a la joven que un día fue en varios puntos del espejo, aguardaba con paciencia que saliera a flote del cristal una sonrisa cómplice que la tranquilizara cuando la sacudían aquellos brotes de ansiedad que la paralizaban el pecho, desvencijado por los años de dictadura física autoinfligida.
Se acariciaba los rizos mientras recorrían en cascada su cuello de lápiz, también ellos habían perdido la fuerza que un día, hace ya muchos años, muchísimos, podía hacer detenerse a cualquier hombre. Combirtiendola en la dueña de sus propias banalidades diarias, que por aquellos días parecia ser su tesoro mas preciado. Custodiado por su avaricia y despotismo juvenil.
Ahora su belleza no era mas que el recuerdo de lo inefable oculto bajo las arenas del tiempo, hecho polvo, pasto del olvido y victima del silencio. Sus manos reflejaban un futuro incierto y se hacían eco de la delicadeza del viento que paseaba entre surcos inertes a expensas de la muerte. Sus ojos contenían las brasas de aquellos días ,pasto de las llamas, de la febril pasión juvenil, que inyectaba en sus finas venas la emoción por vivir. Sus parpados exhalaban por sus poros alientos de vitalidad que se perdían con el humo de sus recuerdos, obligandoles a deslizarse pesadamente, sin vida, sobre sus pómulos, negándose a admitir la realidad que la torturaba sin descanso, en el hastió de los desordenes mentales que suponen las cadenas que rasgan con paciencia su libertad.

jueves, 2 de junio de 2011

Legañas de realidad durmiendo en tus pestañas

Siguiendo el vuelo de una mosca, en sus loopings que peinan el aire, recorriendo cada uno de sus giros acosadores, Jeremías se percato de la importancia de los containers como forma de alimento cuando no tienes ni casa, ni perro, ni coche, ni higiene. Vestido por la mugrienta mierda de los desechos de otras personas. Alquilando las sombras que se esconden bajo los puentes a los seres mas auténticos e insólitos de la realidad.
Con el peso de la nieve adherida a sus barbas, prosigue como puede por un mundo hostil a cualquier anormalidad, encorvado bajo el yugo de los años y la injusticia social que ya pesan sobre unas ojeras construidas a base de fracasos y dramas internos.
La mañana se presentía rigida y cargada de destellos de impotencia, un carril directo a la vitrina de los recuerdos banales sin importancia, sin fruto ni recompensa viable.
En los momentos en los que el tiempo se congelaba y la imaginación viajaba haciendo cañonismo por los surcos faciales de la expresión y los años de dolor, se aventuraba a indagar en realidades alternativas  que se le hacían imposibles, llenas de ostentación y vicios huecos como un saco sin fondo. Hasta que la burbuja estalla, Jeremías se vuelve a su paseo matinal arrastrando el carrito de los sueños frustrados lleno de alimentos reciclados y latas vacias, con judías desintegrándose en el fondo de sus recuerdos, como sera mientras no le quede un aliento de iniciativa personal.

miércoles, 1 de junio de 2011

El día donde las cosas se vuelven imposibles


Cuando rodeada de cristales rotos y colillas kamikaces la puta, tirante roto al viendo, sabe quien es, sabe a que aspira y a que no aspira, comprende que es la martir de las ilusiones de un mundo caníbal que no respeta ni a su domador. 
Enjaulada en los desastres diarios de su porvenir, no permite ni se atreve a ponerle una mano encima a su destino y dirigir su vida hacia el amanecer donde los sueños salen del coma profundo para regenerar en un nuevo mañana recargado de marcos de esperanza y brillos de suerte.
Es la propia puta de su destino de denigrante aspiración vacía a posibles anhelos de felicidad. Fobia en mano canta barricadas contra el sueño etílico y el delirium tremens de una enredadera de mentiras de vaselina. Jurando al cielo que nunca volverá a pasar hambre de angustia y miedo.Rellena su tristeza con estructuras bimembres de botellas de JB mezclado con indiferencia. Recuperando ese sabor de amarga victoria del pasado. Fingiendo que así no pasa nada, que la vecina de la farola de al lado esta peor.
Con el rostro anegado en sudor y esa capa negruzca que cubre el suelo, y que se empeña en vestir la piel desnuda que ose tocarlo, se empecina en levantarse de lo mas hondo para buscar un fugaz amorío entre unos matorrales que la pinte billetes y semen en el bolsillo de su "uniforme" de trabajo. La naturaleza no la trato bien, ni trata bien a nadie, esa noche no es su noche, no es la noche de nadie, pues la noche solo es sueña de si misma, libre, altanera y mezquina.